El presidente Abelardo De La Espriella ordenó un plan de choque de 90 días para el sistema de salud y anunció que enfrentará con la ley a los violentos, en alusión al llamado a desobediencia civil.

El presidente electo Abelardo De La Espriella aseguró que el proceso de empalme con el Gobierno saliente ha dejado al descubierto «cientos de irregularidades» con posibles implicaciones penales, fiscales y disciplinarias. Por ello, anunció la conformación de un equipo de abogados que ya prepara las respectivas denuncias.
Durante su pronunciamiento, también reveló que ordenó un plan de choque de 90 días para recuperar el sistema de salud, al advertir que el sector enfrenta una crisis por las millonarias deudas con las EPS y el desabastecimiento de medicamentos.
En materia de seguridad, reiteró que derogará la política de «Paz Total» desde el primer día de su mandato, descartó nuevas zonas desmilitarizadas y envió un mensaje a los grupos armados: «Su tiempo se acabó».
Además, respondió a los llamados de desobediencia civil afirmando que cualquier acción por fuera de la ley será enfrentada con toda la fuerza del Estado de Derecho.





